mayo 24, 2024

Cobertura universal de salud argentina

¿La educación en Argentina es gratuita?

El sistema sanitario argentino se compone de un sistema sanitario universal y un sistema privado. El gobierno mantiene un sistema de instalaciones médicas públicas que son universalmente accesibles para todos en el país, pero los trabajadores del sector formal también están obligados a participar en uno de los cerca de 300 planes de seguro de salud administrados por los sindicatos, que ofrecen diferentes niveles de cobertura. También existen en el país centros médicos y seguros de salud privados. El Ministerio de Sanidad (MSAL), supervisa los tres subsectores del sistema sanitario y es responsable de establecer la regulación, la evaluación y la recopilación de estadísticas.

En enero de 2013, el Registro Federal de Establecimientos de Salud (REFES) indicaba que había 5.012 establecimientos sanitarios en funcionamiento en Argentina, incluyendo hospitales, clínicas y hospicios, entre otros. La mayoría de los establecimientos (70% o 3.494 establecimientos) pertenecen al sector privado[3].

El sector de la Seguridad Social está financiado y gestionado por Obras Sociales, organizaciones que agrupan a los sindicatos de trabajadores argentinos. Hay más de 300 Obras Sociales en Argentina, cada una de las cuales está organizada según la ocupación del beneficiario. Estas organizaciones varían mucho en calidad y eficacia. Las 30 primeras secciones concentran el 73% de los beneficiarios y el 75% de los recursos de Sanidad en América Latina[4]. El MSAS ha creado un Fondo de Redistribución Solidaria (FSR) para intentar solucionar estas desigualdades de los beneficiarios. Sólo los trabajadores empleados en el sector formal están cubiertos por los regímenes de seguro de Obras Sociales y, tras la crisis económica de Argentina de 2001, el número de personas cubiertas por éstos disminuyó ligeramente (al aumentar el desempleo y el empleo en el sector informal). En 1999, había 8,9 millones de beneficiarios cubiertos por Obras Sociales[5][necesita actualización].

Pros y contras del sistema sanitario argentino

En Argentina, al igual que en otros países, la pandemia redujo la cobertura efectiva de los servicios básicos de salud, que aún no ha vuelto a los niveles anteriores a la pandemia. La provincia de Buenos Aires (PBA) es la más grande y poblada del país, y en ella vive cerca del 40% de la población (17,5 millones de personas). Alrededor de un tercio de esta población tiene su única opción de cobertura médica en los servicios públicos de salud.

La integración de los servicios sanitarios es una de las estrategias clave para que los países alcancen la cobertura sanitaria universal. Este enfoque permite abordar los retos de acceso, eficiencia, calidad y equidad a los que se enfrentan los sistemas sanitarios en el mundo.

Apoyar a las poblaciones vulnerables y recuperar los sistemas de salud de la región son dos objetivos que el Grupo BID establece en su Visión 2025, una hoja de ruta para lograr un crecimiento inclusivo en América Latina y el Caribe.

El Banco Interamericano de Desarrollo se dedica a mejorar vidas. Fundado en 1959, el BID es una de las principales fuentes de financiación a largo plazo para el desarrollo económico, social e institucional de América Latina y el Caribe. El BID también lleva a cabo investigaciones de vanguardia y proporciona asesoramiento en materia de políticas, asistencia técnica y capacitación a clientes de los sectores público y privado en toda la región.

La sanidad en América Latina

Las elecciones legislativas de mitad de mandato celebradas en Argentina el 22 de octubre reforzaron la coalición de centro-derecha del presidente Mauricio Macri, que superó las expectativas al obtener escaños en 13 de las 23 provincias del país. Con el mandato del gobierno reforzado, es probable que el plan de reforma pro-mercado de Macri gane fuerza. Al dirigirse a la nación la noche de las elecciones, Macri renovó su compromiso de seguir adelante con la agenda, que -junto con las reformas laboral y fiscal- incluye una renovación del sistema de salud pública. Aunque se anunció en 2016, el ambicioso proyecto ha resultado ser más difícil de implementar de lo previsto, con pocos avances en más de un año. Sin embargo, las cosas parecen haberse acelerado cuando, dos semanas antes de las elecciones, el Ministerio de Salud anunció la puesta en marcha de un piloto local del plan en Guaymallénm, un departamento de la provincia de Mendoza. Días después de la votación, Macri también nombró a un nuevo ministro de Sanidad, Adolfo Rubinstein, tras la dimisión forzada de Jorge Lemus. ¿Qué es exactamente lo que está previsto para el sistema sanitario público en Argentina?

La sanidad en Argentina frente a la de Estados Unidos

En las últimas décadas, varios sistemas sanitarios latinoamericanos han sido objeto de reformas. Este documento analiza las políticas sanitarias de Argentina, Brasil y México desde 1990 hasta 2014. Explora las estrategias de reforma, los factores explicativos y los efectos en la configuración de cada sistema de salud. El marco analítico se basó en el enfoque histórico-comparativo y consideró los siguientes aspectos: el contexto político y económico; las agendas, los procesos y las estrategias de reforma sanitaria; los cambios en la configuración del sistema de salud en términos de estratificación social y desmercantilización. Los métodos de investigación incluyeron la revisión de la literatura, el análisis de documentos y datos y las entrevistas. En el período, Argentina mantuvo un sistema de salud basado en el empleo y fragmentado, expandió programas públicos específicos y planes de salud privados. Brasil creó un sistema de salud público y universal, que coexiste con un sector privado dinámico y creciente. México mantuvo la asistencia sanitaria basada en el empleo y creó un seguro médico popular. Aunque las influencias y estrategias de la reforma variaron entre los países, la estratificación social y la mercantilización persistieron en los tres sistemas de salud, bajo diferentes arreglos.La transformación de estas características es esencial para construir sistemas de salud universales en América Latina.